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9.5.22

Dictadura sanitaria y SALUD PARA TODOS

"Los caminos hacia la falta de libertad son muchos. En uno de ellos los indicadores llevan la inscripción: SALUD PARA TODOS.” 


"¿Cómo puede la búsqueda de la salud derivar en una pérdida de libertad? ¿Acaso no es la salud una condición necesaria para la libertad? ¿Es un hombre libre y moribundo más feliz que un esclavo sano?"


Petr Skrabanek (1940-1994) fue un médico y profesor universitario, nacido en Bohemia y posteriormente asentado en Irlanda en el Trinity College de Dublín. 

Creador, junto con James McCormick, del término “escepticemia”, se caracterizó por su crítica implacable de los aspectos más especulativos de la epidemiología, especialmente de la medicina preventiva basada en la "riesgología", que exagera o distorsiona la detección y control de los factores de riesgo individuales.
 
Conoció la represión soviética luego del experimento de un socialismo con rostro humano en Checoslovaquia y eso le dio una perspectiva inédita de la salud pública en los dos sistemas que se enfrentaron durante la Guerra Fría.


Reconoce la mayor importancia a los factores sociales y al azar (lo que él denomina “lotería biológica”) en la génesis de las enfermedades. No niega el papel de los estilos de vida individuales en la enfermedad, pero apela a la libertad individual como valor supremo y rechaza la intromisión del estado en el comportamiento de las personas, sobre todo a través de la medicina coercitiva. 


“Puesto que la vida es una enfermedad universal, hereditaria, de transmisión sexual e incurable, que en todos los casos termina con la muerte, el vivirla plenamente exige que se mantenga un equilibrio entre los riesgos que son razonables y los que no lo son.” 



(Sofismas y desatinos en medicina. Ptr Skrabanek, J. McCormick)


"La medicina actual (1990) consiste en tratar efectos secundarios de medicamentos que no son necesarios".


"El objetivo de buena parte de la medicina no es curar, sino conseguir enfermos crónicos".


"Los médicos y los sistemas sanitarios son el brazo armado de la mafia farmacéutica".


"Las tres grandes industrias del mundo, la de la guerra, el narcotráfico y la farmacéutica comparten resultados: matan".




El proceso de psiquiatrización y medicalización de la vida cotidiana y el sufrimiento humano ha llegado al paroxismo con la plandemia de terror del Covid iniciada en 2020.


La obligación de los ciudadanos de mantenerse "sanos", para que en el momento de requerir los cuidados del sistema sanitario, estén libres de culpa, o de pecado, por haber llevado un estilo de vida “sano e irreprochable” se ha convertido en ley y mandato forzoso de vacunación, confinamiento, cuarentena, mascarilla, etc. 


Todo un ejemplo monstruoso de medicina coercitiva y de intromisión de la burocracia sanitaria y el Estado en la vida de los ciudadanos.


Se le ha hecho creer a la gente que su futuro estará libre de enfermedades y limitaciones si, a pesar de no sentirse enfermos, se someten regularmente al control de los sanitarios y cambian sus hábitos y comportamientos. Cuando es de sobra conocido que el control directo que un individuo puede ejercer sobre su salud personal es muy pequeño si se compara con el que ejercen los factores hereditarios, el medio ambiente y el azar. 


En lo que se refiere a la llamada "salud mental", se va cumpliendo la profecía anunciada por los profetas de la Organización Mundial de la la Salud (OMS) que anunciaban a principios del milenio (2001) "enfermos mentales" a granel para esta década. 


Y pronosticaban que la depresión será en el 2030 una de las tres primeras causas de discapacidad de entre todas las enfermedades catalogadas en el CIE-11, y según los relajados patrones del Manual de Diagnóstico de Enfermedades Mentales (DSM-5) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA).


Había estudios que afirmaban que el 38% de los europeos ya padecía un trastorno del estado del ánimo o de ansiedad, ya sea de carácter leve, moderado o grave (Wittchen et al., 2011). De entre estos, los Desórdenes Emocionales (DE) tales como trastornos de ansiedad, del estado de ánimo y somatizaciones, eran ya los más prevalentes en la Atención Primaria (AP) española, colapsando la consultas de medicina de primaria en 2011 (Cano-Vindel, 2011a).


Muy pronto no quedarán personas sanas en el planeta, según la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) de la OMS y el DSM-5 de la APA...

8.2.22

Remite el ensayo general del Gobierno Global


Ahora que el corona timo empieza a amainar es hora de hacer balance y recoger las enseñanzas de la plandemia. Hemos comprobado que la Nueva Normalidad que nos quieren imponer los globalistas y plutócratas de Davos es un asco. 

Y ya sabíamos que la Vieja Normalidad tan ansiada por muchos era bastante mejorable. 

Sobre las miserias de la vieja normalidad se ha edificado la nueva. Hemos comprobado que no hay hueso sano. El sistema judicial abandonó su papel de custodio de los derechos fundamentales y dio el visto bueno a toda clase de medidas dictatoriales. Las fuerzas de seguridad se dedicaron a imponer medidas de fuerza contra los ciudadanos. Los medios de comunicación mercenarios divulgaron toda clase de mentiras y pasaron la factura.

La casta médica y la burocracia sanitaria se cubrieron de gloria y enseñaron su rostro de brazo armado de la industria farmacéutica. Y de paso, pusieron en evidencia las carencias del sistema de salud. La burocracia escolar mostró su miseria pedagógica y humana y se dedicó a torturar niños inocentes imponiendo castigos medievales en las escuelas. Y la casta política y el numeroso funcionariado se dedicaron a ejecutar el plan de Davos y seguir cobrando, mientras una población asustada obedecía normas absurdas sin apenas cuestionarlas. Mientras tanto, la Corona adornaba muy bien las portadas del Hola... Y el clero católico esparcía incienso y miraba al cielo...

Ansiar la vuelta al pasado indica que poco hemos aprendido, sin mencionar que es una ilusión. Los plutócratas de Davos han exhibido su músculo y tienen en el bote a políticos, reyes, jueces, policías, médicos, maestros, periodistas y funcionarios, etc.

La plandemia del Covid  ha sido el ensayo general del Gobierno Global, cuyo programa es la Agenda 2030. Gobierno que nadie ha elegido. Esos plutócratas son los que deciden quiénes son los elegidos para jugar en el tablero de la política electoral. Porque al final da lo mismo que usted vote por Sánchez, por Casado, por Iglesias o Yolanda Díaz, etc. Todos suscriben y cumplen el programa globalitario (global y totalitario) de la Agenda 2030. 

Pronto vendrán nuevos confinamientos y restricciones con la excusa del Cuento Climático o cualquier otro pretexto...

Los que estamos escaldados de revoluciones y salvadores de la humanidad sabemos que la salida está en la desobediencia tranquila y en la formación de pequeños núcleos que se organicen para practicar un estilo de vida diferente, empezando por las familias.

ALGO SE MUEVE

La agresiva campaña mundial de vacunación, el recorte de derechos fundamentales que la acompaña y la merma económica para grandes sectores de la población que han traído los confinamientos, cierres de empresas y la destrucción de tejido económico están impulsando el desarrollo de formas de vida alternativas y paralelas en los países desarrollados.

La evidencia de los efectos secundarios de los fármacos experimentales inoculados a cientos de millones de personas empieza a abrir los ojos de amplios sectores de la población mundial, cegados hasta ahora por el miedo y la campaña de intoxicación mediática que han sufrido a lo largo de años.

El abandono de las escuelas públicas en Estados Unidos, la vuelta a la medicina tradicional, el rechazo a la tiranía médico farmacéutica, el desarrollo de economías colaborativas y de autoconsumo, el ahorro en cryptomonedas y la desobediencia o la evasión de las medidas y protocolos impuestos por la plandemia se extienden por todo el mundo, aunque de manera desigual en  los distintos países y regiones.

Muchos empiezan a buscar trabajos en los que no los obliguen a inocularse, mudarse a lugares más sanos socialmente y con gente que comparta sus valores, encontrar escuelas que no torturen a sus hijos con protocolos absurdos y no los ideologicen con la tontería progresista de moda.

Muchos buscan y encuentran médicos que no estén comprados por las farmacéuticas, pasan más tiempo con sus hijos y cónyuges, sostienen empresas no cómplices de la dictadura sanitaria... Consumen contenidos que comparten sus valores, apagan la televisión y abandonan Facebook, Twiter, y desmontan el corrosivo sistema de control mental y social que ha edificado la dictadura sanitaria... Y eso se está haciendo en pequeña escala en muchas partes del mundo desarrollado.

No es fácil. Se trata simplemente de decidir si somos LIBRES Y QUÉ QUEREMOS HACER CON NUESTRA LIBERTAD. Libres para trabajar sin ser forzados a inyectarnos un fármaco que no queremos en nuestro cuerpo. Libres para opinar sin que nos censuren, persigan o aislen. Libres para que nuestros hijos se instruyan en escuelas que les enseñen cosas útiles y no les impongan protocolos absurdos... Libres para montárnoslo como nos gusta.

Podemos empezar liberando a nuestra familia de la tiranía sanitaria... El resto vendrá después. No tenemos vocación de salvadores ni de redentores...

Somos más de lo que parece. Y la mayoría trabaja en silencio y sin aspavientos.


15.1.22

El rebaño ya está amaestrado y baila al son que tocan los que mandan


La gestión de la propaganda y la desinformación a lo largo de la plandemia es la primera aplicación en escala planetaria de la Ventana de Overton y de la Gestión Estratégica de la Percepción (perception management).


No sólo se han inoculado sustancias desconocidas y tóxicas en cientos de millones de personas alrededor del mundo, sino que se han anclado metaprogramas que fijan el sistema de creencias limitantes básicas que permitirán seguir manipulando a la gente con los objetivos de la Agenda 2030.


Los metaprogramas son en Programación Neurolingüística (PNL) el software que dirige nuestros pensamientos, decisiones y acciones. Un anclaje es una respuesta condicionada a un estímulo. La ventana de Overton es una técnica que consiste en una secuencia de acciones que logran que una idea en principio inaceptable termine siendo asumida individual y socialmente.

Los datos de la situación han llevado a los que mandan a cambiar el relato de la plandemia.

La situación económica empeora. La economía no aguanta más confinamientos y toques de queda.

De manera que la "gripalización" de la plandemia pudiera ser la manera de normalizar la situación y permitir que siga la vacunación sin situaciones de emergencia.

Y en España comienza la temporada electoral. En Castilla y León, por ejemplo, no hay terrorismo sanitario, ni restricciones. Nadie quiere incomodar a los votantes...

La gente ya traga el discurso oficial sin que sea necesario declarar el Estado de Emergencia. La ventana de Overton ha funcionado. Aceptan la pérdida de derechos y libertades, se confinan por propia iniciativa, compran el test que da positivo a cualquier coronavirus de la gripe de siempre y así impulsan el crecimiento de la ola, se ponen el bozal a toda hora y asumen que se tendrán que pinchar todas las veces que haga falta. 

El metaprograma "confía en tu médico, en la ciencia, los expertos, en la tele y en los datos oficiales; el gobierno lo hace todo por tu bien; no te fíes y aléjate del relato negacionista y conspiranoico" ya está anclado en la mente del rebaño. 

El metaprograma "obedece, sufre en silencio y si te cuesta, llama a tu médico para que te prescriba un anestésico emocional... rebelarse es cosa de enfermos mentales y desadaptados" está también instalado.

El metaprograma sobre el cambio climático ya ha sido instalado en España, según revelan todas las encuestas. El 81% de los españoles está a favor de "medidas gubernamentales más estrictas que impongan cambios en el comportamiento de las personas para hacer frente a la emergencia climática" similares a las ya adoptadas durante la pandemia por el covid-19. 

Así lo ha recogido el Banco Europeo de Inversiones en la primera parte de su estudio de 2021 en el que se tratan cuestiones relevantes en cuanto al cambio climático y sus consecuencias, algo que el 82% de los españoles considera como "el mayor reto al que se enfrenta la sociedad en el siglo XXI". 

Este sistema de creencias servirá a los que mandan para sus próximos objetivos: electrificacion forzosa del sistema de transporte, aceptación de los alimentos transgénicos y sucedáneos de la carne para salvar el planeta, subida de la electricidad por el cambio climático, las nucleares ahora son verdes, etc, etc, etc,... La cantinela de la Agenda 2030.

De ahí que ya no haga falta la VACUNACIÓN FORZOSA... Lo que les permite decir a los que mandan que todo es voluntario, ellos sólo recomiendan y así la casta política y las burocracias sanitaria y escolar eluden las responsabilidades civiles y penales de los daños causados por los pinchazos.

La NUEVA NORMALIDAD consiste en aceptar como habitual y natural lo que hace dos años era excepcional e inaceptable. Otra escalofriante aplicación exitosa de la ventana de Overton. Y una diabólica gestión estratégica de la percepción del rebaño.

Los que no tragamos seguiremos a lo nuestro y viviremos al margen de este manicomio.

Llegó la hora de las sociedades paralelas.

29.12.21

Expulsa el miedo y busca sentido a tu vida en 2022

 


No satisfechos con crear una ola de terror infundado con el Covid y someter a inoculación innecesaria a la población, ahora diagnostican bajas por estrés y toda clase de trastornos de ansiedad y depresión, con su respectiva receta de psicofármacos.


No dejes que te roben tu futuro y tu paz mental.


Desde el inicio de la plandemia de terror por el Covid, el estrés por las amenazas sanitarias, las consecuencias económicas, el deterioro de la salud, la pérdida de seres queridos, apoyo social y las turbaciones emocionales se han incrementado en la población de todos los países en los que se han realizado mediciones con los instrumentos de diagnóstico estándar.

La ola de terrorismo mediático sobre el Covid creó la "tormenta perfecta" que catalizó el sufrimiento y el descontrol de las personas y desató todo tipo de malestares difícilmente catalogables, diferenciables y cuantificables.

En el caso de España, la Encuesta de Salud Mental efectuada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en febrero de 2021 arrojó una catarata de síntomas físicos experimentados por la población: cansancio (51,9%), insomnio 41,9%), dolor de cabeza (38,7%), de espalda (37,9%), de articulaciones (33,1%) y palpitaciones (22,7%).

Las expresiones emocionales manifestadas con frecuencia fueron: desesperanza con respecto al futuro (24,9%), alta preocupación por muchas cosas sin poder controlarla (24,5%), inquietud (22,1%), agobio y estrés (21,8%), mucha tristeza o depresión (19,8%), soledad (17,2%), mucha ansiedad o miedo (15,7%), irritabilidad, ira, enfado o agresividad (13,8%).

El resultado de toda esta ola de psiquiatrización de la vida cotidiana ha sido un incremento de la prescripción de psicofármacos. La encuesta del CIS mostró un aumento del 5,8% (3,4% hombres y 8,2% mujeres), casi el doble del aumento de las recetas anuales anteriores a la pandemia.

Los psicofármacos más prescritos son las benzodiacepinas en el 58,7% de los casos, con tratamientos superiores a 3 meses en el 68,7%.

El problema de las pastillas de la psicofarmacia está en que son compuestos con muchos riesgos potenciales tanto a corto como a largo plazo (disfunción sexual, caídas y fracturas, hemorragias, arritmias, diabetes, dependencia, etc). 

Multitud de estudios indican posible atrofia cerebral por antipsicóticos a largo plazo, síndrome de abstinencia grave por retirada de antidepresivos, disfunción sexual por antidepresivos, potencialmente no reversible, etc., etc. 

También son abundantes los estudios que cuestionan las supuestas eficacias de los fármacos que prescribimos: ausencia de eficacia clara de antipsicóticos a largo plazo, dudas más que justificadas sobre si los antidepresivos son superiores al placebo en algún caso, etc.

Y por si fuera poco, además de no curar pueden producir adicción, cronifican el problema y tienden a generar incapacidades a lo largo del tiempo.

Además, los médicos de Atención Primaria disponen de 6-8 minutos para validarlos sin apenas tiempo para calibrar  a conciencia al presunto enfermo y siguiendo un protocolo estandarizado. Y por si fuera poco, durante el cierre de centros de salud a lo largo de la plandemia de Covid muchos de esos "diagnósticos" se hicieron mediante consultas telefónicas. 

Muchas de esas manifestaciones provocadas por el miedo al Covid podrían eliminarse simplemente con buena información veraz y oportuna. Pero los medios de comunicación alimentan el pánico infundado e interesado. y muchos sanitarios también...

Y la opción de reorientar la demanda de servicios apenas se practica. Muchos de esos problemas vitales o sociales no tienen solución en el ámbito sanitario, no tienen que ver con lo psicopatológico y pueden ser abordados mucho mejor a través de disciplinas como el mentoring o el coaching, por ejemplo.

30.9.21

Psicosis Colectiva y Covid


La PSICOSIS COLECTIVA implica "un trastorno grave del sentido de la realidad y se expresa como miedo, angustia u obsesión irracional en un colectivo de personas". 

El presidente Feijoo, su Comité Clínico, la casta médica del SERGAS (Servicio Gallego de Salud), los medios de comunicación y una partida de tertulianos, "expertos" y periolistos del montón han logrado instalar un comportamiento psicótico, ansioso, antisocial, discriminatorio, acosador, descortés e insolente en amplias capas de la población. 

Los síntomas son amplios: 

Sólo en la Galicia de Feijoo se puede ver a una mayoría de personas usando el bozal en las calles, en el el monte o conduciendo el coche en solitario. 

Sólo en la Galicia de Feijoo se puede ver a las personas mayores usando el bozal en los porches de sus casas mientras toman el sol y a toda hora.

Sólo en la Galicia del pediatra Herodes Martinón se ve a los niños con bozal en los parques y a los padres recriminándolos si se los quitan. 

Sólo en la Galicia de la TVG te miran de reojo, se apartan o cambian de acera si te encaminas hacia algún viandante y tú no llevas bozal. 

Sólo en la Galicia de Feijoo, su Comité Clínico y la CRTVG te presionan para que te inocules desde la Xunta, los partidos, los médicos del SERGAS y los medios de comunicación y te amenazan con negarte atención médica y medicinas si no te haces PCR o te vacunas. 

Sólo en la Galicia de Feijoo tus propios parientes te piden certificados covid para asistir a fiestas familiares. 

Sólo en la Galicia de Feijoo la gente se pone ansiosa, temerosa, te discrimina, aisla, acosa y es mal educada si descubre que no estás vacunado. 

Sólo en la Galicia de Feijoo se ha instalado la PSICOSIS COLECTIVA, la verdadera y única pandemia que existe hoy. Feijóo, su Comité Clínico, la casta médica del SERGAS, los medios de comunicación y una partida de tertulianos, "expertos" y periolistos del montón han logrado instalar un comportamiento psicótico, ansioso, antisocial, discriminatorio, acosador, descortés e insolente en amplias capas de la población. 

Y es de libro, ya que la PSICOSIS COLECTIVA implica "un trastorno grave del sentido de la realidad y se expresa como miedo, angustia u obsesión irracional en un colectivo de personas". 


Y mucha gente tardará en años en quitarse de encima esa psicosis. Según la última Encuesta Nacional de Salud (mayo 2021), las personas que consumen antidepresivos y tranquilizantes en Galicia sumaban unas 630.000, el 23,3% del total. Es decir, supone que casi uno de cada cuatro gallegos tomaba psicofármacos. 

Las cifras son para preocuparse, ya que el 9,5 % de los gallegos tomaba medicación contra la depresión. Son unas 230.00 personas, un 50 % más que hace cinco años. Pero además hay otros 400.000 gallegos, cerca del 15 % del censo, que precisan de tranquilizantes y pastillas para dormir, una cifra que también es mayor a la registrada hace un quinquenio, un 23 % más. Es seguro que hoy son muchos más... 

Los matasanos del SERGAS y las farmacéuticas están de plácemes. Podrán seguir recetando tranquilizantes a mansalva a una población cada vez más psicótica.